Siempre que hablamos de análisis financiero hacemos énfasis en la importancia de los indicadores financieros, desde el momento de su cálculo hasta su interpretación y tipos de medición, siempre con el fin de tener un panorama claro de la salud financiera de la compañía desde diferentes puntos de vista o frentes que son clave. En respuesta al interrogante de este blog “¿Para qué sirven los indicadores financieros?” haremos un recorrido por los tipos de indicadores financieros con su respectiva funcionalidad al momento de interpretarlo y hacer seguimiento.

Frentes de acción financiera en la medición de los indicadores financieros

Partiendo de las cifras financieras de la compañía que provienen directamente de sus Estados Financieros oficiales (Estado de situación financiera y Estado de resultados integral, flujo de caja, entre otros), podemos tener un panorama financiero desde los siguientes frentes de acción:

Liquidez: Con indicadores como la razón corriente, prueba ácida y capital de trabajo se tiene un completo panorama de la capacidad de la compañía de cubrir sus deudas o pasivos en el corto plazo en caso de liquidación de la compañía, estos indicadores son muy utilizados para validar si los activos de la compañía son suficientes o insuficientes para cubrir las necesidades de capital de trabajo.

Endeudamiento: Indicadores como el endeudamiento total, endeudamiento financiero, Deuda/Ebitda, entre otros, son clave para entender el nivel y posibles topes de endeudamiento externo en los que puede incurrir la compañía para adquirir deuda o iniciar procesos de pagos de obligaciones financieras para que la compañía no sea vista desde el sector financiero como una mala alternativa de colocación de créditos, préstamos o capitalización.

Actividad: Desde indicadores de rotación hasta ciclos de conversión permiten medir la capacidad de la compañía para recuperar la inversión puesta en marcha, estos indicadores brindan una visión clara de los tiempos de recaudos de cartera, pagos a proveedores y comportamiento de los inventarios para obtener y mejorar constantemente los ciclos de recuperación de efectivo y mantenerlos siempre en los niveles que exigen las políticas de la compañía que por lo general son de 30 a 60 días.

Rentabilidad: Todos los niveles de rentabilidad desde el margen bruto hasta el margen neto permiten identificar las rentabilidades por cada fase de operación de la compañía permitiendo dar relevancia a la fase en la cual la compañía está quemando más dinero para de esta manera crear estrategias de optimización, por ejemplo si se obtiene un margen bruto demasiado alto y a la vez un margen operativo demasiado bajo, se supone que la compañía quema demasiado capital en gastos administrativos y de ventas por lo cual se procede a crear estrategias de optimización o ahorro, este proceso se puede hacer desde la causación de costos, gastos operativos (administrativos y ventas) y gastos e ingresos no operacionales. Por otro lado, los márgenes de rentabilidad permiten hacer un comparativo con los márgenes de años anteriores o de la industria para fijar metas futuras en la estructuración presupuestal.

El factor común de los indicadores financieros.

Una vez sabiendo que los indicadores o ratios financieros expresan la relación existente entre cuentas o rubros específicos de la información contenida en los estados financieros, podemos usarlos inteligentemente de la siguiente manera:

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