¿El flujo de caja sirve para entender la liquidez de mi empresa?

Primero es bueno recordar que es un flujo de caja; hace referencia a las salidas y entradas netas de dinero que tiene una empresa o su proyectado, tener esta información clara nos facilita identificar la capacidad de pagar deudas, convirtiéndose  en una excelente herramienta para medir el nivel de liquidez de una empresa y podemos indicar si se encuentra en una situación sana económicamente.

Al tener esta herramienta financiera actualizada podemos lograr tomar decisiones estratégicas basadas en algunas preguntas:

  • ¿Podemos comprar a crédito o contado?
  • ¿Podemos cobrar a crédito o contado?
  • ¿Tenemos la capacidad de invertir?
  • ¿Cómo es la mejor forma de pagar a nuestros proveedores?

El flujo de caja es uno de los mejores aliados al momento de realizar proyectos de esta forma podremos identificar posibles variables que puedan suceder como el déficit o liquidez.

Logrando ser útil para saber si nuestra empresa cuenta con liquidez, en otras palabras podremos saber si estamos haciendo las cosas bien. Las empresas con más liquidez son aquellas con una destacable rentabilidad, logrando los siguientes objetivos:

  • Plazo de cobro a clientes muy reducido
  • Plazo de pago a proveedores muy dilatado en el tiempo
  • Alto grado de eficiencia productiva.

Es bueno resaltar que la rentabilidad y liquidez son dos conceptos financieros diferentes pero están relacionados entre sí,  en un mundo ideal, los empresarios prefieren  hacer negocios de alta impacto de estos dos conceptos, pero una cosa es efectuar una venta y otra cosa es obtener el pago; de nada sirve vender un producto a un precio determinado (con rentabilidad) si no se recibe el pago correspondiente, que hace liquida la rentabilidad del negocio.

En conclusión ser rentables no significa tener liquidez,  la idea es lograr el mejor uso posible del dinero disponible.

Si llegas a tener inconvenientes de liquidez, se puede utilizar la financiación a  corto plazo, ya sea para anticipar cobros, aplazar pagos u obtener liquidez directa, pero para evitar estas opciones es mejor tener una herramienta de flujo de caja que te pueda apoyar a tomar decisiones a tiempo.

Si tienes dudas acerca de como crear una herramienta de flujo de caja para saber cómo va tu liquidez, podemos ayudarte en este tema y en cualquier otra duda, cuentas con Equity  Advisors para tus necesidades contables y financieras, si quieres puedes agendar una cita con un especialista aquí.

Los mejores indicadores financieros para mi empresa

Dentro del ejercicio financiero hay un sinnúmero de indicadores que sirven para medir la salud de una empresa. Estos abordan diferentes aspectos de los estados financieros como la liquidez, solvencia, endeudamiento y rentabilidad y dentro de la variedad que hay podemos destacar 5 que podrían servir para resumir el estado de la empresa.

Por un lado, tendremos la razón corriente. Este es uno de los indicadores más comúnmente revisados en términos de liquidez de la empresa y nos indica si con mis activos de corto plazo (típicamente cuentas por caja, cobrar e inventarios entre otros) sería posible cumplir con todas las obligaciones de corto plazo (pasivos corrientes) que tenemos. Si bien aritméticamente se desea que el indicador sea por lo menos 1 (indicando que tenemos 1 peso en nuestros activos corrientes para pagar nuestras obligaciones de corto plazo) el ideal es que esté por encima. Típicamente podría verse un valor de 1.5 como algo sano pensando en tener liquidez sin tener tampoco un exagerado recargue de cuentas pendientes por cobrar o acumulación de inventarios.

Por otro lado, y relevante pensando en lo anterior, se tiene el ciclo de conversión de caja (días de inventario + días de cobro de cartera – días de pago a proveedores). Si bien es deseable tener un nivel sano de activos corrientes y más si lo comparamos con pasivos corrientes, es deseable que nuestro ciclo se mantenga estable. El ciclo de conversión de caja acumula el efecto de días de inventario, días de pago a proveedores y días de cartera. Si más me demoro en cobrar y más me demoro en rotar mi inventario, lo más probable es que tenga escasez de caja y mes a mes sienta ese problema cuando veo al banco. Acá el mundo ideal es poder pagar a los proveedores mucho más tarde de lo que recaudo cartera y que el efecto de los inventarios sea bajo. No habría un número ideal en este punto pues varía según industria, proveedores y clientes. Las grandes superficies como clientes nos pagaran a 60 o 120 días y habrá grandes proveedores que no nos darán muchos días de pago. Sin embargo, lo que sí es tendencia en todas las industrias es buscar que el ciclo de conversión de caja lo más bajo posible. Si es negativo me estaría financiando con proveedores, pero con que sea bajo sabré que tantos días de caja necesitaré para operar en el futuro. Por esto se mencionaba que la acumulación desproporcionada de activos corrientes por si sola no era positiva, y es que mejorar la razón corriente a costa de tener un peor ciclo de conversión de caja finalmente afectará la liquidez de la empresa.

Pasando a unos indicadores un poco más avanzados tenemos como métricas claves el Z-Score de Altman, el Deuda/EBITDA y el análisis Du Pont. En primera instancia tendríamos el análisis Dupont. Este, en esencia, compara la rentabilidad de la empresa contra el patrimonio de la misma. Sin embargo, el sistema Dupont es muy poderoso pues busca discriminar este indicador en 3 partes, permitiendo identificar 3 indicadores subyacentes como lo son el margen neto, la rotación de activos y la relación activo patrimonio. Este análisis, de los más potentes en el mundo financiero, deja discriminar si las variaciones del ROE son por uno o más de estos indicadores y de acá es posible generar estrategias de acción. Mejorar el ROE significará mejorar alguno (o todos) los indicadores subyacentes.

En segunda instancia tenemos el Deuda/Ebitda. Este compara las obligaciones financieras de la empresa con el EBITDA (Utilidad operacional más depreciaciones y amortizaciones) para dar una luz sobre qué tan posible es que la empresa, con la utilidad operacional líquida que genera, pueda pagar la deuda financiera que tiene. Típicamente valores por debajo de 2.5x son aceptables y permitirían más endeudamiento, y hacia el 3.5x la situación se vuelve crítica con los bancos. Ahora, y como en todo, siempre hay casos atípicos. A Avianca, por ejemplo, se le veía un Deuda/EBITDA superior a 6x en años pasados. Pero el general de las empresas del país deberían mantenerlo por debajo de 2.5x idealmente.

Por último, tendremos el Z-Score. Este llamado indicador de quiebra es el resultado de unir varios indicadores diferentes en un modelo estadístico. El indicador toma el capital de trabajo, activo total, utilidades retenidas, utilidad operacional, patrimonio, pasivos y ventas para combinarlo en un solo indicador que da la salud financiera de la empresa. El Z Score combina de varias formas lo anteriormente mencionados para ponderarlos en el modelo estadístico y arrojar un valor único que típicamente está entre 0 y 6. El análisis estadístico realizado busca arrojar un valor único que indica si la empresa está en zona de peligro, en zona gris o en zona verde/tranquilidad. Las empresas que apliquen este indicador no solo querrán saber cómo están, sino monitorear mes a mes que se estén acercando más a la zona de seguridad, que típicamente está por encima del 3 y no que se acerquen a zona roja, la cual puede ser debajo del 1.5).

Como se puede ver, con estos 5 indicadores o análisis financieros se cubren gran cantidad de los capítulos financieros de una empresa, es posible monitorear la rentabilidad, la liquidez, el endeudamiento y la posibilidad potencial de quiebra. Más aún, el aplicar todos simultáneamente implica que se están monitoreando todas las aristas financieras de la empresa y no solo una dimensión.

La guía perfecta para hacer un buen presupuesto de la empresa

En primer lugar es importante definir el concepto de presupuesto y su utilidad, el presupuesto de una empresa se convierte en una herramienta que nos permite proyectar aquellos costos y gastos en los que incurriría una empresa o proyecto en especial, y así mismo conocer la cantidad de dinero se necesita para poder cubrir esos gastos y generar utilidades. De acuerdo con lo anterior es importante enfatizar que al momento de establecer el presupuesto de la empresa, se deben tener claros e incluir con el mayor detalle posible la totalidad de gastos y costos necesarios para la operación. A continuación se presentaran algunos puntos clave a tener en cuenta a la hora de elaborar un presupuesto de una empresa.

Partiendo de los ingresos es posible que la empresa tenga metas establecidas o estimaciones de las ventas que se van a percibir en un periodo de tiempo determinado, en caso contrario se pueden tener distintos criterios a la hora de estimarlos, existen distintos ejemplos de presupuestos de una empresa, dependiendo del énfasis que se quiera dar o los criterios que se van a considerar, por ejemplo se puede tener en cuenta el histórico de ingreso y a partir de este estimar un crecimiento con base en variables económicas o de mercado, como también basado en tasas históricas de crecimiento. Otra forma de poder estimar los ingresos puede ser a partir de un margen de utilidad que la empresa tenga establecido, bien sea porque es un margen de utilidad histórico o por que sea un margen deseado de acuerdo al mercado o el sector en el que se ubique la empresa.

Siguiendo por los costos, entendiéndose como aquellos que están directamente relacionados con la operación de la empresa para ofrecer el producto o servicio, se ven afectados directamente con el nivel de ingresos. Teniendo en cuenta lo anterior un ejemplo del presupuesto de una empresa para proyectar los costos puede ser basado en la relación histórica de costo/ingreso. Y dependiendo del nivel de detalle que se tenga de los costos estos se pueden dividir y manejar criterios distintos para la proyección de cada uno de ellos, por ejemplo, tener el detalle de costo de mano de obra nos permite hacer una proyección basada en el número de empleados que tiene la compañía en la actualidad y aquellos que se pueden requerir en un futuro. Así mismo sucede con los demás costos como proveedores, materias primas, servicios, entre otros, que pueden tener un manejo distinto de acuerdo al modelo de negocio o el funcionamiento de la empresa.

Finalmente se tiene el tema de los gastos los cuales son aquellos egresos necesarios para el funcionamiento de la empresa pero que no están implícitamente relacionados con el producto o servicio que se ofrece y por lo tanto suelen estar más ajenos al nivel de ingresos. Dentro de estos se pueden considerar el pago de arrendamientos, honorarios, servicios, seguros, personal, entre otros. Un ejemplo de un presupuesto de una empresa para considerar gastos puede ser tomar una cifra histórica promedio y proyectarla teniendo en cuenta un factor macroeconómico clave como el IPC, de esta forma se puede tener una proyección rápida sobre estos gastos. Sin embargo, también es importante considerar las áreas internas de la compañía y establecer un presupuesto por área ya que cada uno de ellas puede tener proyectos o actividades internas y se deberían considerar al momento de establecer el presupuesto de una empresa.

En conclusión el presupuesto en las empresas es una herramienta que sirve como hoja de ruta, y por lo tanto es importante incluir todas las áreas de la empresa, tener claros sus metas propósitos u objetivos, de forma que periódicamente podamos hacer un seguimiento sobre el cumplimiento del mismo, el uso de recursos o la optimización de los mismos y el cumplimiento de las metas establecidas. Finalmente, hay que tener presente que en el camino pueden surgir imprevistos que nos hagan salir del presupuesto, por lo cual sería necesario reevaluar o ajustar el presupuesto inicial.